lunes, 24 de marzo de 2014

Nadie quiere ser lo que ya se Es

 El alguien siempre quiere otra cosa o llegar a ser mejor, pues estar satisfecho por el hecho de ser, solo puede ser cuando no hay alguien y solo hay Ser. Las preocupaciones e insatisfacciones mentales son las consecuencias de una separación en la mente del propio reconocimiento de ser, Ser, o todo lo que Es. El hay algo más, y el voy a llegar a ser más o diferente, son aspectos de la separación mental de lo que se Es. 

 Por eso no hay nadie que quiera ser lo que se Es, porque el alguien está separado de lo que se es y para reconocer lo que se es, el alguien de la mente ha de perecer, el reconocimiento a de diluir la idea de ser, por la evidencia de lo que se es, erradicando toda idea de separación individual. Ese alguien lucha intensísimamente por sobrevivir, pues dejar de ser lo que se cree que se es, es la muerte o disolución de la identidad falsa, el alguien no quiere dejar de ser; su potente lucha por “sobrevivir” es camaleónica, tomando diferentes aspectos pero manteniendo su individualismo. 

 Cuando se ve, es muy curioso ver que en la mayor parte de las líneas o exposiciones espirituales, tanto tradicionales como de nueva era, se puede ver ese camaleón del yo individual funcionando a sus anchas, con apariencias de espíritu inmortal, de un mayor amor y bondad existencial luchando contra el supuesto mal, de evolución en dimensiones superiores de seres de luz, de poderes y posibilidades milagrosas, etc.

 El reconocimiento de ser nada y ser todo simultáneamente, y que la identidad solo es “separada” en el sentido absoluto, que es eterna y eso quiere decir sin tiempo, que es inmortal porque es no nacida; realizar la identidad real es la auténtica espiritualidad, y no una identidad independiente que puede trasmutar convirtiéndose en…No es convertirse a…La auténtica espiritualidad es ser lo que ya se Es, y eso es reconocimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario